21 noviembre 2009

Barricada en Sartaguda - Parte II



La casa de Cultura de Sartaguda se llenó hasta los topes. Ni que decir tiene que el hecho de que la entrada fuese gratuita contribuyó a que fuese así pero el ambiente era bastante diferente al del "típico" concierto de Barricada. Ya en la cola de acceso, situada curiosamente en la plaza de la libertad, se podía ver la mezcla generacional en la que niños, adolescentes, gente mayor y de mediana edad esperaban la apertura del recinto para entrar a escuchar la charla - acústico del grupo de rock Barricada. El ambiente previo se asemejaba más a un mitin político que a un concierto. Ni abundaban las chaquetas de cuero, ni se vendían cachis de cerveza y calimocho, ni se veían melenudos de buen rollo. Una bandera republicana detrás del escenario decoraba la sala y unos niños bien colocados detrás del grupo evidenciaban que el evento tenía matices políticos e históricos. Además estábamos en Sartaguda, denominado 'el pueblo de las viudas' por el fusilamiento de muchos de sus hombres en 1936. Me pregunto que opinaran del nuevo disco "La tierra está sorda" y de esta mini gira acústica los seguidores de Barricada (conozco muchos) afines a ideologías conservadoras. Supongo que no le darán la menor importancia y que seguirán botando en los bares al compás de 'En blanco y negro'.

Esta situación me recordó a cuando en 2004 artistas de la talla de Bruce Springsteen, Neil Young, o grupos como R.E.M, Pearl Jam se unieron para hacer la gira Vote for Change a favor del político John Kerry con la intención de sacar a George Bush de la Casa Blanca. Muchos de los asistentes decían que acudían por la música, pero no se podía olvidar que el motivo principal y el repertorio de esos conciertos era fundamentalmente político. Estos músicos fueron atrevidos y valientes ya que perdieron parte de sus seguidores de ideología del partido republicano. Desde entonces el Boss ha visto reducida su venta de tickets y discos en los estados más conservadores. No me cabe la menor duda que si Barricada hubiese sido un grupo norteamericano hubiera formado parte de esa gira.

Y es que desde siempre Barricada (empezando por su nombre) ha sido un grupo político y portavoz de las injusticias del mundo en que vivimos. Sin olvidar que muchas de sus canciones tratan temas políticos y sociales ('Barrio Conflictivo', 'Bahía de Pasaia', 'Okupación', 'Oveja Negra', 'En nombre de Dios', 'Revuelta de piedras'…), sus componentes hacen eco de vez en cuando declaraciones de esta índole. Sin ir más lejos el año pasado en la gira Otra noche sin dormir, Enrique Villarreal 'El Drogas' piropeó al público madrileño aludiendo a la capital de España como la última en resistir a las tropas franquistas. El día que sus letras no traten estos temas, que no sean tan 'políticamente' incorrectos o que El Drogas no sea tan inteligentemente provocativo, el grupo habrá perdido una parte esencial de su identidad. Esta seña quizá haya sido, además del propio género rock, una de las razones por la que nunca han tenido un merecido reconocimiento a nivel nacional. Por otra parte los que amamos a Barricada, los queremos por lo que son, y agradecemos su lenguaje directo y sincero; además dentro del mundillo del rock, Barricada es en Navarra, como U2 en Irlanda, los Beatles en Liverpool o Springsteen en New Jersey, por lo que el viernes 20 de noviembre en Sartaguda el grupo 'jugaba' en casa.

A las ocho y cinco tras una breve presentación el cuarteto navarro empezó con una oscura y pausada versión de 'Pétalos' la canción que trata la historia de las trece menores fusiladas en Madrid conocidas como las 13 rosas. A esta le siguieron tres canciones cuyas historias están protagonizadas por mujeres 'Hasta siempre, Tensi', 'Es una carta' y 'Matilde Landa'. La dinámica era la misma. Antes de interpretar cada canción, El Drogas explicaba con timidez a modo resumido lo que podemos leer en el libro de su disco "La tierra está sorda". A pesar de que las charlas cortaban a veces el ritmo de las canciones me gustaba ese ambiente docente, relajado y distendido, que rodeaba al concierto. Entre canción y canción El Drogas bromeaba y echaba tragos a su cerveza, mientras ignoraba el botellín de agua y olvidaba de lo que estaba hablando. En una ocasión hasta se le escapó su recurrido "a gusto" que provocó algunas risas y aplausos.

El momento cumbre llegó con la acelerada versión de 'La estancia', tema que trata la vida de los presos, la magnífica 'Infierno de piedra' (sin lugar a dudas la versión de estudio es de lo mejor del disco) y una dramática y rabiosa versión de 'Los maestros'. Esta canción me ha sorprendido gratamente. La interpretación acústica descubre la calidad de este corte dedicado a los maestros de la II República. A esta le siguió una de mis favoritas 'Las siete de la tarde' en las que cabe destacar el riff de la guitarra de Alfredo y 'Llegan los cuervos'. Antes de su interpretación El Drogas agradeció a la gente de Sartaguda su participación en el video de 'Por la libertad'.

El tramo final llegó con 'Suela de alpargata' que trata sobre los guerrilleros de las montañas conocidos también como los 'makis'. La persona en la que se inspiró El Drogas para escribir la canción falleció hace tres meses y no pudo escuchar la canción. "Es una pena. Tenía que haberla escuchado por lo menos para echarnos la bronca" – dijo El Drogas; y con 'Una lágrima en el suelo' (en que se menciona a las viudas de Sartaguda), todo un lamento que como en disco sirvió para cerrar este novedoso coloquio musical.

Lo mejor: la fresca versión de 'La estancia', la rabia de 'Los maestros' y con la emotiva versión de 'Las siete de la tarde'.

Lo peor: la falta de voz en ocasiones de ambos cantantes.

Barricada - 'Por la libertad', Sartaguda 20 de noviembre de 2009

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